Tras ocho años de tramitación, el país se alinea con estándares internacionales y da un paso que pocos han alcanzado: convertir el movimiento en un derecho garantizado por ley. La iniciativa que busca enfrentar el sedentarismo y la malnutrición escolar, proyecta mejoras en el desarrollo motor, el aprendizaje y la salud emocional de niñas, niños y adolescentes.
Chile ha dado un paso fundamental en su política de salud y desarrollo infantil con la promulgación de la Ley 21.778, que establece la obligación de garantizar un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física, juego o deporte a todos los niños, niñas y adolescentes dentro de la jornada escolar. Esta legislación, que busca combatir la crisis de sedentarismo y obesidad infantil, es considerada pionera a nivel mundial por su carácter estructural, integral y obligatorio.
La Ley de 60 Minutos Diarios es un claro ejemplo de cómo la alianza estratégica entre la ciencia, la academia y la legislación puede generar políticas públicas robustas y basadas en evidencia científica, que aborden los dolores más urgentes de la sociedad y aseguren el bienestar de las nuevas generaciones.
Esta iniciativa fue impulsada con el modelo que viene implementando la Fundación Encuentros del Futuro (FEF) y Congreso Futuro, que actúa como puente entre el conocimiento científico y la toma de decisiones públicas. El proyecto se gestó en estrecha colaboración con universidades chilenas y la Sociedad Chilena de Pediatría (SOCHIPE), quienes aportaron la evidencia científica que sustenta los beneficios cognitivos, físicos y mentales de la actividad diaria.
La ley fue impulsada por los senadores Pedro Araya y Francisco Chahuán, junto a los entonces parlamentarios Guido Girardi, Carlos Bianchi y Rabindranath Quinteros, quienes presentaron la moción que abrió un debate legislativo a esta iniciativa que buscaba responder al aumento del sedentarismo infantil y a la necesidad de transformar las escuelas en un espacio que integre movimiento, salud y aprendizaje.
Guido Girardi, uno de los principales impulsores de la legislación, destacó el sentido del modelo colaborativo que permitió su aprobación: “Esta ley es la tercera gran victoria de un nuevo modelo de incidencia legislativa que hemos impulsado desde Fundación Encuentros del Futuro y Congreso Futuro. Al igual que con la Ley de Etiquetado de Alimentos y la Ley de Neuroderechos, demostramos que la única forma de enfrentar los desafíos complejos del futuro es colaborativa. Cuando la academia, el mundo político y la sociedad civil se unen, podemos traducir la evidencia en ley, garantizando un mejor futuro y una vida más sana para nuestros niños. El movimiento ya no es un recreo; es un derecho y una obligación educativa”.
Un Marco Legal Integral y con Mirada Global
La evidencia científica recopilada, que posiciona a Chile a la altura de esfuerzos internacionales como los de Dinamarca o China, demuestra que 60 minutos de movimiento diario:
- Mejoran la función cognitiva y el rendimiento académico.
- Reducen los síntomas de depresión y ansiedad.
- Combaten la obesidad y el sedentarismo.
La Ley 21.778 va más allá de aumentar las horas de Educación Física, al exigir a los colegios integrar la actividad física a lo largo de toda la jornada y garantizar la inclusión de todos los estudiantes, sin discriminación por condición de salud o neurodivergencia.
Con esta promulgación, Chile sienta un precedente global sobre cómo la salud pública preventiva debe ser un pilar de la política educativa.