¿Cómo avanzar hacia una matriz energética sostenible, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y reemplazar los combustibles fósiles por fuentes renovables? Son las preguntas clave que impulsan la creación de la Mesa Energía de Proyecta Chile 2050, una instancia que reúne a más de 70 expertos y expertas de todo el país con el objetivo de consensuar una hoja de ruta energética para Chile, con visión de largo plazo y fuerte anclaje territorial.
La mesa nace como respuesta a la necesidad urgente de articular un espacio transversal de diálogo, que permita construir consensos en torno a los desafíos normativos, sociales y tecnológicos que enfrenta la transición energética. Su diseño considera un enfoque de derechos, equidad territorial y sostenibilidad, en línea con las prioridades que impone la crisis climática y el desarrollo de un nuevo modelo energético para el país.
El trabajo se extenderá por diez semanas y contará con el acompañamiento metodológico de Grupo Educativo y CIS Consultores, con la coordinación general de Rodrigo Palma y Jaime Herrera. El objetivo es entregar a fines de agosto un documento con propuestas concretas que serán puestas a disposición de las candidaturas presidenciales, como insumo estratégico para el próximo ciclo político.
Desde la Fundación Encuentros del Futuro (FEF), su vicepresidente ejecutivo Guido Girardi subrayó la necesidad de superar el “cosismo y presentismo” que impide pensar a largo plazo, mientras que Alfonso Gómez, secretario ejecutivo de Proyecta Chile 2050, enfatizó que esta es una oportunidad única para “imaginar y diseñar el mejor Chile que queremos soñar”.
El trabajo de la mesa se organiza en tres submesas temáticas especializadas. La primera, Transición Energética Residencial y Gestión Territorial, coordinada por Nicola Borregaard y Annie Dufey, centrada en fomentar un círculo virtuoso entre ciudadanía, territorios y sistema energético, promoviendo la descentralización, digitalización y descarbonización desde lo local.
“La transición energética, si no se hace a nivel territorial y doméstico, muchas de las cosas no van a ocurrir”, advirtió Borregaard.
La segunda mesa será la de Acceso y Equidad Energética, liderada por Julio Lira, y se enfocará en cerrar brechas de acceso y calidad del suministro eléctrico, especialmente en zonas rurales y no interconectadas, asegurando un acceso justo y asequible para todas las comunidades.
Y la tercera submesa será la de mercado y regulación energética, a cargo de Carlos Barría y Rodrigo Palma, tendrá como misión revisar y proponer transformaciones al marco regulatorio y de mercado, con el fin de garantizar un sistema confiable, eficiente y sostenible en el tiempo.
Entre los consensos iniciales destaca la necesidad de avanzar hacia un cambio sistémico que combine descentralización, descarbonización y digitalización, para asegurar la viabilidad futura del sistema energético chileno.
Además, se planteó la posibilidad de que Chile, si logra construir una hoja de ruta robusta y ampliamente consensuada, pueda transformarse en un país exportador estratégico de energía limpia, consolidando su liderazgo regional en la transición energética global.